C-Mask: la mascarilla mas inteligente que TU

El coronavirus ha provocado un estruendo en diferentes niveles. Y a pesar de que el confinamiento ya se ha levantado y estamos en plena fase de reanudación, algunas cosas todavía se mantienen, como la distancia de seguridad o el uso de las mascarillas (C-Mask). En esto último, los países asiáticos llevan cierta ventaja.

Quizá precisamente por eso, hace tiempo que exploran en cómo comunicarse con las mascarillas puestas. La startup Donut Robotics ha desarrollado lo que se podría llamar una mascarilla inteligente que se coloca delante de ésta y se conecta a los dispositivos móviles para Bluetooth. Esto permite comunicarse sin necesidad de tener que acercar el teléfono a la cara.

Pero además de hacer esto, la C-Mask también permite transcribir el habla en mensajes de texto y hacer traducciones del japonés a ocho idiomas. También permite amplificar la voz de la persona que lleva el utensilio.

la mascarilla C-Mask traduce 8 idiomas
la mascarilla C-Mask traduce 8 idiomas

Cuanto costarán estos tapabocas

Estas mascarillas, sin embargo, no serán precisamente baratas. De momento, se harán 5.000 unidades y se venderán en Japón por unos 36 euros. Con el tiempo, la empresa pretende ampliar sus ventas en China, los Estados Unidos y Europa, según explicaban sus responsables al canal ruso RT.

“Hemos utilizado la tecnología para crear un producto que responda a como el coronavirus ha cambiado la sociedad”, explicaba el director ejecutivo de Donut Robotics, Taisuke Ono.

Que las mascarillas han llegado para quedarse (por el momento) es un hecho. Una buena muestra de ello es que hace unas semanas, salía a la luz la intención de sacar adelante la primera mascarilla íntegramente transparente.

Quienes podrán usar la C-Mask

Ahora bien, la mascarilla estará destinada en una primera etapa en el personal sanitario. El propósito del nuevo producto es mejorar la relación entre el personal médico y los pacientes, en particular grupos frágiles como niños, ancianos y personas discapacitadas.

La Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) trabajaba desde hace dos años en esta máscara y la etapa final de su desarrollo ha coincidido con la pandemia de coronavirus, lo que ha hecho que su utilidad sea aún más relevante y la financiación para comenzar su producción haya sido fácil de obtener.

Leave a Reply